Tu cliente pide desde la mesa, sin descargar nada
Escanea el QR de la mesa y entra directo a la carta, con fotos, precios y buscador. Arma su producto paso a paso —término, tamaño, adiciones— viendo subir el precio, y lo que está agotado aparece marcado en vivo según tu inventario real. Se registra con solo el celular, y si ya vino antes, el sistema lo reconoce.
Cada persona con su propia cuenta
Se acabó el "¿quién pidió qué?". Desde el primer trago, cada cliente de la mesa tiene su cuenta separada y ve su consumo, lo que ya pagó y su saldo en tiempo real. Cuando la mesa decide pagar junta, el cobro unificado de la mesa se hace en un solo movimiento.
El mesero atiende desde su celular
Recibe los pedidos con notificación push real, que suena aunque tenga el teléfono bloqueado. Toma la orden, la envía a cocina o barra, y el cliente ve el estado en vivo: preparando, listo, entregado. Los botones de llamar al mesero, pedir la cuenta y pedir limpieza llegan directo a quien atiende esa mesa.
Entretenimiento que hace consumir más
Rockola digital donde el cliente pide canciones desde su celular, con fichas y turnos para que nadie monopolice; cuando nadie pide, el local sigue sonando solo con los géneros del negocio, sin cortes. Y los juegos de mesa cobran automáticamente: el que pierde el billar recibe el consumo en su cuenta, aunque los jugadores estén en mesas distintas.
Fidelización que trabaja sola
Tarjeta de sellos digital —compra cinco y la sexta va— que el cliente lleva en Google Wallet con los colores y el logo de tu negocio, actualizándose sola. Cupones, mensajes automáticos de cumpleaños y de inactividad, y una máquina de reseñas que lleva al cliente satisfecho a calificarte en Google.
Tú ves el negocio completo
Tablero de mando con las ventas del día, punto de venta, control de inventario con alertas y compras, liquidación de propinas y de cobros por mesero, y reportes con costo y utilidad real, exportables a Excel. Todo con permisos por usuario y respaldos que puedes restaurar.